hepatitis A en San Diego. ¿Podría llegar a Los Angeles?

Publicado: 18 de Septiembre del 2017
Edwin González de United Site Services coloca un lavabo de dos secciones en  el centro para jornaleros Neil Good en la calle 17 en el centro de San Diego. (Eduardo Contreras / San Diego Union-Tribune)

Edwin González de United Site Services coloca un lavabo de dos secciones en el centro para jornaleros Neil Good en la calle 17 en el centro de San Diego. (Eduardo Contreras / San Diego Union-Tribune)

Las autoridades sanitarias de San Diego han luchado durante meses para tratar de contener un brote de hepatitis A, vacunando a más de 19.000 personas, colocando carteles en las estaciones de autobuses y distribuyendo desinfectantes para las manos y toallitas limpiadoras.

A pesar de esos esfuerzos, 16 personas han muerto por este virus altamente contagioso en el condado de San Diego y cientos han enfermado en lo que las autoridades aseguran es el segundo brote de hepatitis A en importancia en la nación, en décadas.



Un trabajador coloca carteles para que las personas se vacunen para protegerse contra la hepatitis A en el centro de San Diego.(Eduardo Contreras / AP)



A principios de este mes, funcionarios de San Diego declararon una emergencia de salud pública.

Aunque Los Ángeles ha escapado hasta ahora de un brote de esta naturaleza, las autoridades de salud pública están esperando que en cualquier momento tengan que declarar una emergencia similar. Dicen que el virus podría propagarse fácilmente a Los Ángeles debido a su proximidad a San Diego y a la enorme población sin hogar en la región.

"Sabemos que la situación está empeorando en San Diego, así que estamos realmente preocupados", dijo Cristin Mondy, oficial regional de salud.

En sus esfuerzos por controlar su brote, los funcionarios sanitarios de San Diego han adoptado una técnica que funcionó en Los Ángeles: lavar las calles con agua y jabón.

"No han tenido ningún brote. Lo hicimos igual que ellos”, dijo la doctora Wilma Wooten, funcionaria de salud pública del Condado de San Diego. "Eso es lo que estamos replicando aquí".

La hepatitis A se transmite a través de heces, ya sea por contacto cercano, a menudo sexual, con una persona infectada o por comer alimentos contaminados. El virus puede causar daño hepático o incluso la muerte, especialmente para las personas que ya tienen otras enfermedades hepáticas, como la hepatitis B o C.

Los funcionarios sanitarios de San Diego identificaron por primera vez el brote en marzo, y se dieron cuenta que el primer caso lo tuvieron en noviembre.

Desde noviembre, 421 personas en el condado de San Diego han sido infectadas con el virus, incluyendo los 16 que murieron, dijeron funcionarios de salud.

Por lo general, sólo hay dos o tres casos de hepatitis A por mes en el condado. La mayoría de los infectados en el brote en curso eran usuarios de drogas ilícitas o personas desamparadas, con la mayoría de los casos concentrados en el centro de San Diego y las ciudades de El Cajón, Santee y La Mesa, dijo Wooten.

Un brote relacionado comenzó en el condado de Santa Cruz también este año, donde 69 personas han sido infectadas por la misma cepa de hepatitis A, dijo Wooten.

Aunque la hepatitis A se contrae a menudo a través de alimentos contaminados, la cepa que circula en San Diego y Santa Cruz no está asociada con alimentos, sino que parece estar propagándose de persona a persona, dijo.

"Sabemos que los números van a aumentar, y han estado aumentando desde que identificamos el brote", dijo Wooten.

Desde la primavera, los funcionarios de salud de San Diego han organizado un centro de mando que se reúne una vez a la semana para hacer un mapa de la estrategia a seguir. Investigan cada caso para averiguar quién más pudo haber estado expuesto, localizarlos y darles medicamentos. El centro de mando envió  una alerta el viernes para tratar de localizar a alguien que podría haberse contagiado del virus de un paciente infectado en un restaurante en Pacific Beach.

Los trabajadores sociales también han visitado los campamentos de personas sin hogar y los lechos de los ríos para vacunar a miles de personas. A principios de este mes, instalaron 40 estaciones de lavado de manos en áreas de la ciudad de San Diego con altas poblaciones de personas sin hogar.

Las condiciones no higiénicas hacen más probable que la hepatitis A se propague. Una forma común de transmitir el virus es cuando una persona infectada usa el baño y no se lava las manos, dicen los expertos.

Wooten dijo que durante el verano revisó las estrategias que otros departamentos de la salud manejan para controlar los riesgos de esa enfermedad, especialmente ésos con las poblaciones grandes de personas desamparadas. Fue entonces cuando se enteró de que L.A. no sólo lava las calles con agua sino que las limpia con jabón.

El lunes, cuadrillas de trabajadores de San Diego comenzaron a limpiar las calles con una solución de lejía, dijo.

"Sabemos que las personas aquí están enfermas, están en las calles, y hay material fecal en las calles", dijo Wooten. "la limpieza va a ayudar a controlar la propagación del virus".

Funcionarios de salud del condado y líderes de la ciudad visitarán la semana que viene L.A. para ver la práctica de primera mano, dijo.

Gonzalo Barriga, del Departamento de Obras Públicas de Los Ángeles, dijo que el protocolo, conocido como Operación Calles Saludables, comenzó después de que la ciudad fue amonestada en 2012 por múltiples riesgos para la salud.

Ahora, los trabajadores de la ciudad regularmente limpian secciones de aceras en los vecindarios, cada dos semanas se utilizan cloro, dijo.

 Los inspectores piden a las personas sin hogar que retiren sus pertenencias de un área. Luego rocían una solución de blanqueador sobre cualquier riesgo biológico o basura en la calle, como heces o jeringas, y los colocan en recipientes para después tirarlos, dijo Barriga, quien supervisa a los inspectores.

Los Ángeles podría ser el próximo éxito de la región en la tarea de limpiar las calles, lo cual es especialmente importante porque los trabajadores de la salud han estado luchando para que vacunen a la gente contra la hepatitis A, dijo Mondy.

Normalmente sólo los niños y las personas de alto riesgo son vacunados contra la hepatitis A, pero el condado está recomendando vacunas para todas las personas sin hogar, así como los usuarios de drogas ilícitas.

Los casos de hepatitis en Estados Unidos han alcanzado mínimos históricos desde que se introdujo una vacuna en 1995. Desde entonces, sólo ha habido un brote más grande que el de San Diego, en el cual más de 900 personas fueron infectadas después de comer cebollas verdes contaminadas servidas en un restaurante en Pensilvania en 2003.

En el Condado de Los Ángeles, 55 personas han sido diagnosticadas con hepatitis A desde noviembre, lo que está de acuerdo con el número de casos promedio de años anteriores, según datos del departamento de salud.

Cinco de las personas infectadas vivieron en los condados de San Diego o Santa Cruz cuando fueron expuestos al virus, dicen las autoridades.

Mondy dijo que muchas personas a las que se acerca para recibir una vacuna contra la hepatitis no sienten un sentido de urgencia porque no hay brote en Los Ángeles. Hasta ahora los funcionarios de salud del condado han aplicado 1,000 vacunas, pero están considerando ofrecer tarjetas de regalo como incentivo para conseguir que más personas sean inoculadas.

 Mondy dijo que las autoridades están dirigiendo sus esfuerzos a comedores populares y clínicas cerca de Union Station y la estación de autobuses Greyhound del centro, porque es donde la gente probablemente llegará desde San Diego. "Estamos haciendo todo lo posible para evitar que ocurra este brote", dijo. "Podemos ver que hay grandes posibilidades de que ocurra, basados en lo que está pasando en San Diego y Santa Cruz, por lo que estamos asegurándonos de que nuestra población esté protegida".

Brote de san diego

Comenzó en noviembre de 2016

421 personas infectadas

292 hospitalizados

16 murieron

Las edades de los pacientes van de 5 a 87 años de edad

65% de los casos corresponden a usuarios de drogas ilícitos, desamparados o ambos

El 68% de los casos fueron hombres

Fuentes: Departamento de Salud y Servicios Humanos del Condado de San Diego

 

Fuente: Hoy Los Angeles